|
El equipo del doctor Mark Heaney del Centro del Cancer Memorial Sloan Kettering en Nueva York, también implantó células cancerosas humanas en ratones y halló que cuando los roedores recibían los suplementos de vitamina C una o dos horas antes de la quimioterapia, los tumores crecían más rápidamente. Los expertos evaluaron cinco fármacos quimioterapéuticos comunes incluido Gleevec también conocido como Imatinib. “La vitamina C no neutralizó los efectos de los medicamentos de quimioterapia pero los redujo” dijo Heaney durante una entrevista telefónica.
Las otras medicinas analizadas fueron la doxorubicina, lacisplatina, el metorexato y la vincristina. Cada una funciona de distinta manera para combatirlos tumores.
La vitamina C es algo que todos necesitan incorporar en ladieta para no desarrollar escorbuto. “Pero no recomiendo tomar suplementos de vitamina C durante ese período en el que mis pacientes reciben quimioterapia manifestó Heaney. El autor señaló que no parece que las propiedades antioxidantes de la vitamina C sean las responsables de este perjuicio. “En cambio sería él efecto protector que la vitamina C tiene sobre la mitocondria encargada de generar la energía de las células cancerosas” añadió.
Los fármacos quimioterapéuticos apuntan a generar daño en la mitocondria de las células cancerosas. “Cuando la mitocondria está dañada los medicamentos pueden enviar señales para que la célula muera. Y la vitamina C ayuda a preservar la salud de las mitocondrias” explicó Heaney.
Al proteger la mitocondria la vitamina G impide que los agentes quimioterapéuticos trabajen a su potencial completo.
Heaney reconoció que un estudio que observa el comportamiento de las células cancerosas en el laboratorio o en ratones no tiene la última palabra sobre un tema por lo que se necesitan más investigaciones. Hasta el momento los estudios que analizan la relación de la vitamina C con el cáncer han mostrado resultados contradictorios
Texto publicado: Octubre 2008
|